Casa Blanca declara crisis por tiroteos en EE. UU.
WASHINGTON - La Casa Blanca afirmó este lunes que Estados Unidos vive "una crisis" por los tiroteos, tras el ataque de este fin de semana en Allen (Texas), donde murieron ocho personas, entre ellas menores de edad.
"Estamos en el día 128 de 2023 y, según los principales conteos, hemos visto el tiroteo masivo (número) 201 de este año en este país", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, en su rueda de prensa diaria.
Subrayó que esto supone una media de más de un tiroteo al día y que, según las estimaciones, más de 14,000 personas han fallecido este año por la violencia con armas de fuego. "Esto es una crisis, es una crisis que los republicanos en el Congreso rechazan abordar. Estamos hablando de la mayor causa de muerte en menores en EEUU y con los republicanos en el Congreso diciendo que no se puede hacer nada al respecto", lamentó la portavoz.
Jean-Pierre recordó que el presidente del país, Joe Biden, instó este domingo al Congreso a aprobar una ley que prohíba las armas de asalto y otro tipo de armamento de alta capacidad, entre otras medidas.
El sábado, un hombre abrió fuego en un centro comercial de Allen, una ciudad cercana a Dallas (Texas), con un rifle semiautomático AR-15, ocasionando la muerte de ocho personas, incluyendo menores de edad. El ataque ha sido condenado por las autoridades locales y ha provocado una gran consternación en el país.
Según la organización Gun Violence Archive, que recopila datos sobre la violencia con armas de fuego en Estados Unidos, hasta la fecha se han registrado 202 tiroteos masivos en lo que va de año en el país. La organización define un tiroteo masivo como aquel en el que al menos cuatro personas resultan heridas o muertas, excluyendo al autor del ataque.
La Casa Blanca ha pedido medidas para abordar la crisis de la violencia armada en el país y ha instado a los legisladores a actuar para proteger la seguridad de los ciudadanos.
La crisis de tiroteos en Estados Unidos es un problema multifactorial que se ha ido gestando durante décadas. La combinación de una cultura armamentista arraigada, una legislación laxa en cuanto a la posesión de armas, la facilidad para adquirirlas y un sistema de salud mental que deja mucho que desear son solo algunas de las razones que contribuyen a esta crisis.
En Estados Unidos, el derecho a poseer armas está protegido por la Segunda Enmienda de la Constitución, lo que ha creado una cultura en la que el porte de armas se considera un derecho fundamental. Además, los grupos de presión pro-armas tienen una gran influencia en la política del país, lo que dificulta cualquier intento de reforma.
La legislación actual es bastante permisiva y permite que cualquier persona pueda adquirir armas de fuego, incluso sin pasar por un riguroso proceso de verificación de antecedentes. Asimismo, las armas de asalto, que son responsables de la mayoría de los tiroteos masivos, son legales en muchos estados.
Otra de las razones que contribuyen a la crisis de tiroteos es la falta de atención a la salud mental. Muchos de los perpetradores de tiroteos en masa tienen problemas psicológicos no tratados. Sin embargo, el acceso a la atención de salud mental es limitado y muchas personas no tienen acceso a ella.
En resumen, la crisis de tiroteos en Estados Unidos es el resultado de una combinación de factores que incluyen una cultura armamentista, una legislación laxa en cuanto a la posesión de armas, la facilidad para adquirirlas y un sistema de salud mental inadecuado. A menos que se aborden estos problemas de manera integral, es probable que continúe esta crisis.

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